


La industria automotriz es la que más ha adoptado las más estrictas directrices en cuanto a ergonomía y seguridad para los operadores, además de requerir tecnología avanzada que asegure movimientos precisos, fluidos y rápidos, con rotaciones y sensores especiales, especialmente cuando se trata de productos delicados como los acondicionadores de aire.
Los manipuladores tradicionales tienen algunas limitaciones de aplicación y ergonómicas como resultado de la tecnología de control neumático.
Cuando se requiere precisión en el posicionamiento de la carga, como en el caso de los acondicionadores de aire, además de una amplia visibilidad de la carga a manipular o para manipulaciones repetitivas y frecuentes, se requiere un manipulador ligero, compacto y que reaccione en tiempo real al tacto del operador.





